Death, Taxes & Soluciones Mágicas

Viene de: https://stackdamage.com.ar/?p=114

La otra vuelta argumenté que la causa más probable para la parte descontrolada de la inflación en la Argentina tiene que ver con la Teoría Estatal del Dinero. Que el mismo vale si la entidad que lo emite es confiable o poderosa, que la nuestra no es. También que las circunstancias particulares en La Tierra de Maradona permitirían al gobierno una estrategia para empezar a generar esa confianza, ese incentivo económico-moral, sin hacer grandes reformas o sacrificios, y esa estrategia tiene que ver con la economía en negro y los impuestos. Tenemos mucha economía en negro (entre 30 y 40%) y muchos impuestos (como 96 entre nacionales, provinciales y municipales). Esas son las circunstancias.

Como siempre, vale ponerse a definir términos, empezando por la naturaleza de las soluciones mágicas. En un principio, es mucho, mucho, MUCHO más fácil mostrar una forma en que un sistema es sub-óptimo que implementar o hacer andar un sistema paralelo a un nivel cercano al nivel de optimización actual. Para citar a Zvi Mowshowitz, Pro Tour Champion & Hall of Famer:

“Si esas ideas se desarrollan lo suficiente, suelen ser acertadas. Al mismo tiempo, la persona que hace esas tan acertadas sugerencias estaría irremediablemente perdida tratando de implementar sus modificaciones, ni hablar haciéndose cargo de manejar los sistemas relevantes. Por eso poner a Cris Morena a cargo de la educación formal es una idea muy, muy estúpida.”

Ok, la parte de Cris Morena la agregué yo, pero es un buen ejemplo de lo que no quiero hacer acá. Ella dice que la educación es aburrida, y su solución es que los chicos canten y bailen más. Messi no corre, tiene que correr más. “Los impuestos son muy altos, hay que bajarlos”. Gracias, Capitán Infobae. ¿Cómo salió Banfield? “No sé, pero Falcioni da instrucciones con un megáfono”.

El problema no es tanto el diagnóstico. Sí, Sampaoli no tenía ninguna estrategia. Sí, los impuestos son muy altos. Facturar mitad y mitad es un standard de la industria, sobre todo para las Pymes. Si vos sos una Pyme y hacés todo en negro, el sistema eventualmente te aplasta como a un mantero senegalés. Si hacés todo en blanco, patinás y te fundís. Al mismo tiempo, los números de un Estado no funcionan como los de tu casa o un kiosco. No es guita que entra – guita que sale = profit. Un Estado trabaja con proyecciones, cosas que no sabemos si van a pasar, gastos que ni nos imaginábamos que íbamos a tener y ahora son forzados o muere un millón de personas, presupuestos que se tienen que votar, cosas que no reditúan, etc. Su principal fuente de ingreso son los impuestos, pero también se puede inventar plata “de la nada”, mediante la emisión de bonos, con préstamos, sarasa. Es muy tentador resolver tus problemas inmediatos así de fácil, pero si miras la tablita del otro artículo, tiene consecuencias. Un liberal diría que poner tanta plata disponible la hace menos valiosa, Knapp que hace que la entidad que la emite a lo cajetilla parezca re fantasma, amiguerou.[1]

En fin, es igualmente fácil que en todo ese quilombo algo salga mal. Más si, tome las políticas que tome, el gobierno tiene que operar al 100%, con el 60% de la plata, por la alta tasa de evasión impositiva. Y eso antes de computar la corrupción. La consecuencia es jubilados que explotan, rutas hechas mierda, hospitales donde el médico opera con palitos chinos, etc. Y el contribuyente dice “¿Qué onda? Pago como si fuera noruego y voy al hospital y la enfermera es negra y fea[2]”.

Como regla general, a la gente no le gusta pagar impuestos. Esto es un problema porque necesitamos esos impuestos para costear lujos extravagantes como luz eléctrica en los hospitales o la patrulla anti-osos. ¿Y por qué a la gente no le gusta pagar impuestos? A primera vista, uno pensaría que es porque a la gente no le gusta gastar plata. Pero si vos vas a una cervecería artesanal o al Lollapalooza, te encontrás que a la gente en realidad no le importa tanto gastar plata al pedo. Es más, a veces parece que le encanta. Pero le encanta porque ELIGE en qué está gastando, y ese gasto tiene un efecto CONCRETO y SENSIBLE por sus grasosos dedos burgueses.

Cuando vos pagás un impuesto, no sentís que estás ayudando a que las escuelas no se derrumben sobre las cabezas de alumnos y docentes. Sentís que te está robando un gobierno inoperante. O qué estás pagando por los lujos de otros. “¿Y yo por qué tengo que pagar por la educación pública? A mis hijos no los mando ahí, porque es una mierda. Prefiero pagar la cuota de una escuela como la gente.”

Podemos caer en la trampa retórica de argumentar que como la mayoría de la gente va a escuela pública, sus hijos se van a beneficiar de una población educada aunque no asistan personalmente a esas escuelas. O que es una mierda porque ponés la plata en otro lado. O que la escuela privada también recibe plata del Estado. Esto es todo demostrable, pero tiene los tintes de una explicación metafísica, como la mano invisible del mercado que toca todos nuestros culos. Ese tipo de justificaciones hacen que la economía sea todavía menos creíble de lo que ya no es. En cualquier caso, las ideologías de los demás siempre nos parecen un poco metafísicas. Y lo que hay es una desconexión entre el pago de un impuesto y sus efectos en la infraestructura pública.

Hasta acá vengo enunciando una cadena de razonamientos más o menos lógicos. El grueso de nuestra inflación la está causando la desconfianza del contribuyente en el gobierno, el contribuyente desconfía porque el gobierno no satisface las necesidades básicas de nada, el gobierno no puede satisfacer esas necesidades porque no recauda lo suficiente, no recauda lo suficiente porque el contribuyente no paga todos sus impuestos y el contribuyente no paga porque siente que le roban cuando lo hace. Ahora lo analítico se termina y se convierte en sintético, el salto en el que me crees si querés: Basándose en su comportamiento en otros foros, el contribuyente tendría más chance de pagar si viera resultados directos de sus contribuciones en ámbitos que le importan directamente, a una escala que pueda comprender.

Lo de la escala es importante. Considerá el siguiente cuadrito, copypasteado del Proyecto de Ley para el Presupuesto Nacional 2018:

¿Eso es mucho? ¿Poco? ¿Eficiente? No tengo idea, mi cabeza no tiene marco de referencia para esos números[3]. Solo sé que si Marta, humilde Responsable Inscripta, paga 2000 pesos de IVA, número que sí entiende porque puede calcular cuánto vino compra con eso, es insignificante al lado de las cifras descomunales que aparecen ahí. Entonces fácilmente puede asumir que no importa si lo paga o no, porque es una fracción despreciable. Y eso es cierto individualmente para todos los Responsables Inscriptos, y para todos los Monotributistas, y todo así. “Y no voy a ser la única gila que paga. Ya fue, no pago una garcha”. Por eso puedo tirar una botella de Coca al río sin sentirme culpable de que si todos tiramos una botella de Coca al río etcétera. AL MISMO TIEMPO Marta siente que ella, personalmente, está pagando 2.904.414.117.468, y no ve los resultados.

Ahora la parte divertida, ¿Qué pasa si en vez de pagar un impuesto abstracto, que no sabés muy bien a dónde va y no tenés manera de chequear que efectivamente vaya ahí, La Matrix me baja el destino de la contribución a algo que pueda entender, comprobar y eventualmente manosear[4]? En este siglo lo puede hacer con una fucking app que tenga un organigrama y barritas de progreso de colores que se van llenando cuando Marta paga un VEP. Rubro, Región, Edificio, Persona Física. Lo más concreto y específico que sea logísticamente posible. Educación, Chaco, Escuela Rural Nº27, Maestra Florinda Meza García ¡Ay, se llama igual que Doña Florinda! ¡Qué casualidad! Uhm… Sí… casualidad…

Y si Marta paga y Doña Florinda no cobró, se enteran muy fácilmente de que ahí hubo turbieta[5], y pueden quejarse específicamente de eso, y tienen más chance de denunciar y castigar al responsable. Transparencia, confianza, menos inflación. Si “la corrupción” se lleva dos mil millones de dólares de Nación podés indignarte, oh clase media, pero si querés hacer algo no sabés donde empezar. Si viene uno y te roba dos lucas de abajo del colchón, no puede haber ido muy lejos. Entonces tu mentalidad se vuelve la de Aldo el Apache y querés salir por el barrio a buscar el cuero cabelludo del responsable. Y si Doña Florinda cobró, la contribución de Marta tuvo un efecto concreto, y se siente mejor. “¡Qué lindo poder ayudar a la Educación Pública! ¡Viva mi país y su Glorioso Líder![6]”

Pero al Capitán Infobae le chupan un huevo las escuelas rurales, él quiere que vuelvan los milicos. No hay problema, puede pagar la manteca de Campo de Mayo. “A mí me trataron muy bien en el Vicente López”. Joya, el mes que viene mandales plata para las jeringas. We have the technology. Si la población es narcisista, vos Glorioso Líder no les podés decir “che, no sean narcisistas. Media pila”. El propio narcisismo evita que te hagan caso. Tus políticas públicas tienen que tener en cuenta que cada ciudadano es el protagonista de su propia película. Si les gusta usar apps, lo mismo. App all the way. Yo sé muy poco de Java y ni siquiera tengo celular, pero apuesto fichitas a que uno de esos magnates tecnológicos hambrientos de poder y vanidad estaría encantado de ayudar a desarrollar for the lulz. Y alguna municipalidad al azar encantada de probar la aplicación a ver si así recauda más. Nótese que la diferencia con “Sí Messi corría más ganábamos el Mundial” es que todavía tenemos evasión, pobreza, desigualdad y todo eso. Que el presupuesto lo sigue votando el legislativo como siempre, y como siempre puede mandarse cagadas. Ésta construcción teórica a lo único que aspira es a que Marta se sienta un poco mejor al pagar impuestos, a ver un poco más de efectividad estatal, y lo haga más seguido. Eventos que traen aparejados consigo un poco menos de inflación.

“Demasiada transparencia para este país, son todos chorros, vagos, ignorantes, soretes y chorros de nuevo.” “¿No viste a la ministra de San Luis que se filmó re dada vuelta?” “Toda causa está perdida y toda innovación condenada al fracaso, nada tiene sentido” Como decía Hemingway, mi whisky me hace invulnerable a esa clase de críticas.

Nos vemos la próxima, cuando hable de alcoholismo. ¡No te lo podés perder!

[1] Sí, Knapp hablaba exactamente como el cantante de Mala Fama. Por eso le damos bola.
[2] El contribuyente es racista y machista también, lo cual no ayuda.
[3] Ni para las 44 páginas más que tiene el Proyecto de Ley, que es casi un millón.
[4] Mi abogado me dice que aclare que es una metáfora y de ninguna forma estoy impulsando el manoseo de empleados públicos.
[5] “Pero es una escuela rural del Chaco, no tiene agua corriente y va a tener internet para hacer eso” Esa es la gracia Cabeza, ahora tiene porque lo estas pagando directamente.
[6] Mowshowitz 2019.

Deja un comentario